Esta sensación es muy conocida y es normal cuando estamos a punto de reventar lo que hemos ido acumulando durante mucho tiempo en nuestro ser interior.
¿Has sentido ese famoso ” nudo en la garganta “?
Esa aflicción en tu alma sin respuesta, el silencio que arropa mil palabras por gritar, la demostración de una sonrisa cuando están a punto de salir las lágrimas, sentir los minutos como horas, la lucha por desahogar los sentimientos y el desespero de salir corriendo donde nadie te alcance …
¿Te has sentido así? Si tu respuesta es sí, lo más seguro es que has tenido contacto con tus emociones y por ningún motivo debes sentirte mal…
Llorar te ayuda a desahogarte, trae alivio a tu alma y puedes sentirte tranquila.
Una vez leí esta frase: “Las lágrimas son agua para limpiar el alma” y vino a mi corazón un descanso, porque en muchas ocasiones pensé que llorar era sinónimo de debilidad y luego entendí que me quitaba un fuerte peso de encima cuando lo hacía.
Escuchas decir a muchas personas : “Llorar no sirve de nada”, pero cuando lloras estas sacando lo que no puedes ver ni comprender y que tal vez te resistes a creer, mientras eso sucede encuentras las respuestas a todas tus preguntas y tu alma comienza a ser libre.
Hay quienes les cuesta mucho llorar…
Y por lo general, a estas personas les cuesta hacer contacto con lo que sienten, disfrazan o niegan sus emociones, el cuerpo se vuelve un lugar donde habita mucha tensión, estrés y presión, la cual influirá en su carácter y podrán enojarse con facilidad y llegará un momento en donde ya no puedan más y estallarán ya sea con ira o con llanto.
Al fin y al cabo sentirán un nudo en la garganta…






