Un terremoto de magnitud 6,2 golpeó la provincia de Gansu, en China, dejando un saldo de al menos 111 personas fallecidas y más de 200 heridas.
El sismo, de poca profundidad, provocó el colapso de casas y causó daños significativos en la región.
Las autoridades chinas han respondido con medidas de emergencia de nivel II, concentrándose en áreas especialmente afectadas como el condado de Jishisan y la ciudad de Haidong.
El número más alto de víctimas se reporta en Gansu, con al menos un centenar de fallecidos, seguido por 11 en Qinghai.







