Más de 800 agricultores de los municipios de Cotorra, San Pelayo y Chimá se verán afectados por la veda que impuso el Instituto Colombiano Agropecuario recientemente, a la siembra de algodón en estos tres municipios, a causa de la amenaza de Picudo, insecto que se alimenta principalmente del polen del algodón.
Herminio Petro, agricultor de la zona rural de Cotorra, expresó su inconformidad con la medida y expuso su preocupación por la falta de un “programa complementario etológico”, designado por esta entidad, para combatir la proliferación de la plaga y poder erradicarla.
Dijo que se deben implementar medidas para la captura del picudo, a través de trampas y tubos, que deben tener un subsidio para ser costeados por los agricultores.
“El ICA, a través de Conalgodón debió gestionar la importación de los tubos matapicudo, para que los precios fueran accesibles, de modo que no superara los 10 mil, para poder instalar dos tubos por hectárea, sin embargo no lo han hecho, y nosotros no estamos en capacidad de comprar los tubos, que actualmente tiene un costo de 50 mil pesos”, manifestó.
Además, los agricultores reclaman la instalación de trampas que eviten que el picudo traspase de un cultivo a otro, dado la gran capacidad que tiene el insecto para trasladarse hasta 400 kilómetros.
“Alrededor de 4 mil hectáreas de en Cotorra en donde no hay mallas de protección para evitar la proliferación de la plaga, estamos quedando por fuera, de 500 a 800 productores, que no tendremos como controlar la amenaza”. Concluyó.






