Mauricio Lizcano trazó una línea clara sobre su futuro político: no participará en el Frente Amplio ni se unirá a las coaliciones de centro-derecha que buscan enfrentar al Gobierno Nacional en las elecciones de 2026.
El aspirante presidencial justificó su decisión argumentando que necesita concentrarse en dar a conocer sus propuestas antes que en negociaciones políticas.
“Yo al Frente Amplio no voy, ni tampoco voy a la coalición esa derecha que están haciendo de centro derecha porque porque pues yo soy coherente con mi posición, no a los extremos”, afirmó durante una entrevista en LARAZÓN.CO.
Lizcano explicó que dedicar tiempo a reuniones de alianzas le restaría efectividad a su trabajo en terreno. Según sus cálculos, cada encuentro con otros candidatos implica almuerzos, llamadas y negociaciones que consumen jornadas completas. “Si me dedico al revés, primero alianzas, entonces quién va a votar por mí”, cuestionó el precandidato.
El aspirante tampoco descarta por completo las consultas interpartidistas previstas para marzo de 2026. “Yo no descarto en una consulta, sería lo ideal para mí y lo ideal para Colombia”, admitió, aunque aclaró que aún no ha dedicado tiempo a construir ese escenario porque prioriza recoger firmas y aumentar su reconocimiento.
Con más de un millón 350 mil rúbricas recolectadas y entre 2 y 3 puntos de intención de voto, Lizcano mantiene su apuesta por lo que denomina “centro rebelde”, un espacio político diferente al que propone Sergio Fajardo. “No un centro tibio que ni es chicha ni limonada, no, un centro con posiciones con soluciones y con fuerza para pelearle a los extremos”, puntualizó.
El precandidato criticó que varios aspirantes buscan construir bloques únicamente para obtener el respaldo del expresidente Álvaro Uribe, mientras él prefiere mantener independencia total frente a las figuras tradicionales del país.





