La capital chilena se convirtió este jueves en el escenario más grande de la diáspora venezolana en América Latina. Miles de compatriotas se congregaron en el Paseo Bulnes y el Parque Almagro para recibir a María Corina Machado, premio Nobel de la Paz y principal referente de la oposición al régimen de Nicolás Maduro, en la concentración pública más multitudinaria que ha protagonizado desde que salió de Venezuela en diciembre pasado.
La convocatoria, que desbordó todas las previsiones, reunió a venezolanos de distintas condiciones: profesionales, trabajadores informales, migrantes regulares e irregulares, todos unidos por una misma bandera. Machado subió al estrado con su característica camisa blanca, cargó en brazos a varios niños y pronunció un discurso cargado de simbolismo en el que llamó a sus compatriotas a prepararse para el retorno. “Ya no somos los mismos”, afirmó ante la multitud que la ovacionó al grito de “libertad”.
El acto tuvo lugar un día después de la posesión del presidente José Antonio Kast, quien comparte con Machado su rechazo al socialismo regional, pero mantiene una política de expulsión de migrantes irregulares, categoría en la que se encuentran cientos de miles de los venezolanos que hoy la vitoreaban.
Durante su visita, la líder opositora se reunió con varios mandatarios de la región y con el rey Felipe VI de España. En rueda de prensa, señaló a Delcy Rodríguez como responsable directa de los cuerpos represores en Venezuela y citó un informe de justicia que ubica a ese país en el último lugar entre 143 naciones evaluadas.





