Paloma Valencia rompió con el libreto esperado y lanzó un mensaje que pocos anticipaban, quiere conquistar al votante de Gustavo Petro. La candidata presidencial del Centro Democrático, que obtuvo 3,2 millones de votos en la Gran Consulta por Colombia, dejó claro que su campaña no se limita a consolidar el voto uribista sino que apunta a un espectro político mucho más amplio.
“Quiero invitar al petrismo a que me vean de otra manera, voy a ser una presidenta que los va a querer tanto como quiero a los uribistas”, afirmó Valencia, en un mensaje dirigido directamente a quienes apoyaron al actual mandatario pero que hoy, según ella, están buscando una alternativa.
La candidata fue más allá y extendió esa invitación a liberales, conservadores, miembros de Cambio Radical, la U, el Partido Verde y el Mira. “Mi propósito no es solo conquistar a los uribistas, yo quiero conquistar a los petristas, yo quiero al que votó por Petro y está aburrido”, señaló, trazando así una hoja de ruta electoral que busca desbordar las fronteras ideológicas del uribismo tradicional.
La respuesta de Petro no tardó. El presidente rechazó el gesto con ironía y memoria histórica. “¿Qué clase de cariño nuevo es ese si todas las reformas sociales que propusimos fueron atacadas por ella y su movimiento?”, cuestionó, y remató con una imagen que resumió su postura: “De milagro he sobrevivido a tanto amor odiador. Los troyanos aprendieron a desconfiar de los quereres y regalos de los griegos”.
Para Petro, el mensaje de Valencia no representa un giro genuino sino una táctica electoral. Recordó que el uribismo saboteó su proyecto de ley de financiación del Estado, se opuso a las reformas pensional y laboral, y defendió a los dueños de las EPS frente al modelo de atención en casa que su gobierno impulsó.
El cruce entre ambos abre el primer gran debate de fondo de la campaña presidencial 2026, con la disputa por los votantes del centro y la izquierda como terreno en juego.





