El Director de la Agencia Colombiana para la Reintegración, desvirtúa que los problemas de inseguridad y violencia que experimentan las ciudades, sea por culpa de los desmovilizados.
Montería. De acuerdo con estadísticas de la Agencia Colombiana para la Reintegración, de los 235 homicidios registrados en Córdoba el año pasado, solo cinco, es decir el 2.13% fueron contra personas que se desmovilizaron de grupos armados, especialmente Autodefensas.
Igual comportamiento demuestran las cifras de criminalidad en Montería, de las 97 víctimas de homicidios, cinco eran desmovilizados, correspondiendo al 5.15% del total de las muertes por arma de fuego.
En capturas para el 2016 en Córdoba, se realizaron en total 3.885, de esa cifra, 62 eran desmovilizados, lo cual indica según la ACR que solo el 1.60%, de las detenciones en el departamento corresponden a desmovilizados. En Montería de 1439 capturas en 2016, 48 fueron de personas que hicieron parte del proceso.
Con base en esos datos estadísticos, Joshua Mittroti, director de la Agencia Colombiana para la Reintegración, afirmó que la ilegalidad, violencia e inseguridad en las ciudades no se puede explicar por la población en proceso de reintegración.
“Desafortunadamente muchos jóvenes, adolescentes y niños, siguen viendo en la ilegalidad, bandas emergentes, pandillismo, grupos ilegales, extorsión, narcotráfico una oportunidad y una cosa es firmar la paz y otra darle oportunidades a la población joven que debe tener como referentes a los trabajadores honrados, no a los bandidos”, señaló Mittroti.
Reconoció que el proceso de desmovilización y reintegración está lejos de ser perfecto, pero defendió su efectividad, frente a otros modelos de resocialización, incluido el penitenciario.
“El proceso de reintegración se compara con la cárcel un cupo en la cárcel al año en Colombia vale 17 millones de pesos, la tasa de éxito de la cárcel en Colombia es apenas del 30%, en Estados Unidos el 34% de los presos no vuelven a delinquir y el 66% son capturados por delitos más complejos y profundos; en el marco de la política de integración esto vale más o menos $5.800.000 y la tasa de éxito es alrededor del 76%, de 10 personas 8 aprovechan esta oportunidad generosa del Estado y de la sociedad”, señaló.
Advirtió que uno de los principales retos del programa sigue siendo la estigmatización que pesa sobre los desmovilizados acogidos al programa de reintegración y el peso que eso trae a la hora de conseguir empleo, por lo cual hizo un llamado a los sectores productivos y empresariales a abrir las puertas.









