Los actos vandálicos registrados durante el partido entre Jaguares de Córdoba y Atlético Nacional dejaron un balance preliminar de alrededor de 1.500 sillas destruidas en el estadio Jaraguay, uno de los daños materiales más significativos ocasionados por los disturbios del pasado domingo.
Los daños se concentraron en las tribunas donde se presentaron los enfrentamientos entre grupos de aficionados, quienes desprendieron las sillas y las utilizaron para lanzarlas durante los desórdenes.

El vandalismo obligó a suspender temporalmente el compromiso válido por la Liga BetPlay, mientras la Policía intervenía para recuperar el control del estadio y garantizar la seguridad de jugadores, cuerpo técnico y asistentes. Posteriormente, el encuentro pudo reanudarse.
Además de las pérdidas materiales, las autoridades reportaron 20 personas lesionadas levente, un policía herido y la expulsión de cientos de aficionados involucrados en los hechos.

Entretanto, el escenario deberá ser sometido a una evaluación técnica para establecer el costo total de las reparaciones y definir el tiempo que demandará la reposición del mobiliario afectado.
Hasta la mañana de este martes, la Dimayor no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre posibles sanciones disciplinarias derivadas de los desmanes, mientras se espera el análisis de los informes presentados por el árbitro, el comisario de campo y las autoridades encargadas del operativo de seguridad.








