El expresidente Álvaro Uribe Vélez afirmó que asiste con tristeza a la indagatoria en su contra y sostuvo que lo hace por respeto a la Constitución, a su familia, a sus compatriotas y a la justicia.
En su intervención, el exmandatario enmarcó el proceso dentro de una serie de señalamientos que atribuye a lo que denominó un comité de sus adversarios.
Uribe repasó cada una de esas acusaciones. Dijo que lo han llamado neoliberal por sostener que un Estado derrochador y gigante consume los recursos que la comunidad necesita en salud, educación y vivienda. También que lo han presentado como enemigo de los trabajadores por vincular al sector privado en la salud, defender el manejo privado del ahorro pensional y preferir el salario y la jornada reducida frente a las rigideces normativas.
El expresidente rechazó igualmente los señalamientos sobre vínculos con Pablo Escobar, y recordó que el capo ordenó asesinarlo varias veces en represalia por el cumplimiento de su deber. Frente a la acusación de narcoparamilitarismo, invocó los resultados de su gobierno en la reducción del narcotráfico y el desmonte del paramilitarismo.
Sobre las denuncias por violación de derechos humanos, defendió la política de seguridad democrática y afirmó que el término “falsos positivos” lo acuñó alguien de su gobierno que debió evitarlos o sancionarlos a tiempo.
Uribe también negó haber sobornado testigos y sostuvo que solo ha defendido su reputación. Rechazó, además, el señalamiento de “petrouribismo”, y aseguró que su oposición al gobierno de Gustavo Petro fue leal y sin pactos.





