La Nueva EPS carga con una de las deudas más pesadas del sistema de salud colombiano. Así lo confirmó Jorge Toro, director de la Unión de IPS de Colombia, quien en entrevista con La FM señaló que esta entidad mantiene obligaciones financieras sin saldar con toda la red hospitalaria del país, pública y privada, en el marco de una deuda total del sistema que ronda los 35 billones de pesos.
Según Toro, el mecanismo de giro directo que opera a través del ADRES permite cubrir únicamente la facturación reciente, es decir, la cartera corriente. El problema real está en lo que ya venció, esas obligaciones acumuladas no se están pagando, y las clínicas y hospitales que prestaron los servicios siguen esperando.
“La EPS está pagando la cartera corriente a través del giro directo con el ADRES, pero la cartera vencida no la está pagando”, explicó el dirigente gremial, quien fue enfático en que esta situación genera una presión financiera insostenible para las instituciones prestadoras de servicios de salud.
La Nueva EPS no es un caso aislado. Toro precisó que las entidades que más adeudan recursos al sector hospitalario son, en su mayoría, EPS que actualmente se encuentran bajo medida de intervención. En total, ocho EPS están en esa condición, lo que complica aún más el panorama financiero del sistema.
Para el gremio de las IPS, la solución no puede seguir aplazándose. Las instituciones hospitalarias necesitan que el Estado garantice el pago de esas deudas vencidas, no solo para mantener su operación, sino para seguir atendiendo a los pacientes que dependen de ellas.
El contexto se vuelve más delicado con la entrada en vigor del decreto 182 de 2026, que busca reorganizar el aseguramiento en salud en Colombia. Toro reconoció que esa reorganización es necesaria, pero advirtió que ejecutarla mientras las EPS intervenidas acumulan deudas y carecen de redes sólidas de atención representa un riesgo directo para los usuarios del sistema.





