La Fiscalía General de la Nación cumple hoy un año sin identificar con certeza a los determinadores del asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, aunque el proceso judicial ya suma siete condenas y nueve personas judicializadas por el crimen.
Uribe murió el 11 de agosto de 2025, tras 64 días de hospitalización por las heridas que recibió el 7 de junio de ese año en el parque El Golfito, en el barrio Modelia de Bogotá, durante un acto de proselitismo político.
El menor identificado como alias “Tianz”, quien disparó contra el senador, recibió la pena máxima para adolescentes: siete años, tras declararse culpable de homicidio en grado de tentativa y porte ilegal de armas. La condena no pudo reformularse a homicidio consumado porque Uribe falleció después del fallo.
A ese proceso se sumaron las condenas de Katherine Andrea Martínez, alias “Gabriela”, señalada de transportar el arma; Simeón Pérez Marroquín, alias “El Viejo”, intermediario entre los sicarios y la estructura armada.
Carlos Eduardo Mora González, alias “El Veneco”, encargado de la logística; y otros tres implicados en la huida y coordinación del ataque. Las penas oscilan entre 20 y 22 años de prisión.
Desde marzo de 2026, la Fiscalía responsabiliza formalmente a la disidencia Segunda Marquetalia del magnicidio y mantiene órdenes de captura contra los alias Iván Márquez, John 40 y El Zarco Aldinever, señalados como líderes de esa estructura.
Sin embargo, ninguno ha sido capturado ni judicializado, y el ente investigador estudia pedir que se les declare persona ausente para avanzar en el proceso.
La falta de cooperación internacional, ante la presunta presencia de los cabecillas en Venezuela, sigue siendo uno de los principales obstáculos para esclarecer quién ordenó el crimen.
La viuda de Uribe, María Claudia Tarazona, ha expresado públicamente su frustración por la lentitud de ese frente de la investigación, pese a los avances logrados contra la red operativa y logística del atentado.





