La posibilidad de que el salario mínimo llegue a $1.800.000 durante 2026, anunciada por el ministro del Interior, Armando Benedetti, recibió el respaldo entusiasta del movimiento sindical colombiano.
Fabio Arias, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), manifestó que esta iniciativa representa un avance fundamental para recuperar el poder adquisitivo de los empleados. “Eso es música celestial para los trabajadores. Un aumento que alcance 1.800.000 pesos resulta sumamente relevante, especialmente para quienes devengan el mínimo”, expresó el dirigente.
El líder sindical destacó que durante las administraciones previas, los incrementos salariales permanecieron limitados por criterios de inflación y presiones empresariales. Según Arias, el actual Gobierno Nacional ha logrado aumentos históricos: el salario mínimo creció 43,5% en tres años, cifra sin antecedentes en el país.
Contrario a las advertencias sobre pérdida de empleos por incrementos elevados, Arias sostiene que la experiencia demuestra efectos positivos. “No se destruyó empleo. Al contrario, aumentó el consumo familiar y se dinamizó la economía. Con $1.800.000 se reduce la brecha de desigualdad y se impulsa la demanda interna”, argumentó.
El presidente de la CUT aguarda la convocatoria a las mesas de concertación salarial, programadas tradicionalmente entre finales de noviembre e inicios de diciembre. “Llegaremos muy contentos a esa mesa con la propuesta gubernamental”, afirmó.
Arias rechazó críticas sobre supuestos fines electorales de la medida. Recordó que gobiernos anteriores, como los de Álvaro Uribe Vélez e Iván Duque, decretaron incrementos significativos en contextos similares sin enfrentar señalamientos de populismo.
El dirigente subrayó que Colombia figura entre las naciones más desiguales globalmente, situación agravada por salarios bajos. “Este aumento podría sacar a miles de personas de la pobreza extrema”, concluyó.






