El equipo investigativo y forense de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) finalizó la primera etapa de intervención humanitaria en el cementerio Jardín de Paz de San José, tras diez jornadas de exploración que permitieron recuperar seis cuerpos.
Los restos fueron enviados al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para realizar los procedimientos de análisis e identificación correspondientes. Este proceso determinará si corresponden a víctimas del conflicto armado en la región.

Las labores se desarrollaron dentro del Plan Regional de Búsqueda del Alto Sinú y Montería, con el acompañamiento de siete familias provenientes de Tierralta, Cartagena, Santiago de Tolú, Barranquilla, Montería y Apartadó (Antioquia), quienes depositaron su confianza en este proceso para terminar con años de incertidumbre.
Juan Carlos Zuleta Quiñones, coordinador de la UBPD en Córdoba, explicó que el enfoque humanitario de la entidad promueve la presencia de las familias durante las prospecciones. “Se les explicó la metodología de las acciones para brindarles toda la información necesaria y resolver sus inquietudes”, señaló.

Entre los asistentes se encontraban descendientes de dos reconocidos líderes del pueblo Embera Katío del Alto Sinú. Marta y Gabriel Domicó, hijos de Kimy Pernía Domicó —desaparecido en junio de 2001—, junto a Reinerio Domicó, hijo de José Ángel Domicó Jarupia —desaparecido en marzo del mismo año—, participaron en las jornadas.
“Permanecí angustiada durante las excavaciones. Continuaré insistiendo hasta encontrarlo. Confiamos plenamente en la labor de la Unidad de Búsqueda y no abandonaremos”, expresó Marta Domicó.

También asistieron Miriam Prens y Wilfrido González, quienes recorrieron más de 200 kilómetros desde Santiago de Tolú buscando a su hijo Jhonattan Luis González Prens, desaparecido en 2007 cuando tenía 22 años.
La intervención abarcó once puntos de exploración, incluyendo dos bóvedas, dos fosas y siete anomalías detectadas con georradar. Del total de quince cuerpos examinados, seis cumplieron los parámetros técnicos para su recuperación. Los nueve restantes quedaron bajo custodia en espacios del cementerio.






