La Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla condenó al exjefe paramilitar Salvatore Mancuso Gómez por 117 hechos delictivos cometidos contra comunidades indígenas Wayúu y otros pobladores de La Guajira durante el periodo 2002-2006.
El fallo judicial responsabiliza a Mancuso por crímenes perpetrados por el autodenominado Frente Contrainsurgencia Wayúu, estructura adscrita al Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia que operó bajo sus directrices. Los delitos incluyen asesinatos, desapariciones forzadas, desplazamiento masivo y violencia basada en género.
Entre los hechos probados destaca la incursión armada del 10 de octubre de 2003 a la ranchería Manaki en Uribia, donde paramilitares golpearon y torturaron indígenas durante cuatro horas, destruyendo y robando elementos culturales como chinchorros, mochilas, sombreros y mantas bordadas que constituían su sustento económico.
También se le atribuye el asesinato de dos indígenas el 17 de marzo de 2002 en la ranchería Kepischon. El Frente Contrainsurgencia Wayúu, creado en marzo de 2002 con 150 integrantes iniciales, permitió a las AUC expandir control armado sobre las zonas media, alta, noroccidental y nororiental del departamento.
El tribunal reconoció como sujetos de reparación colectiva a las comunidades indígenas Wayúu de Carraipia, Majayura y Malaki en Uribia, además de Matitas en Riohacha.
La sentencia establece 40 años de prisión, multa de 30.000 salarios mínimos mensuales e inhabilitación para cargos públicos por igual periodo, con alternativa de 8 años bajo parámetros de la Ley 975 de 2005, condicionado al cumplimiento de obligaciones de reparación.
La Fiscalía General aportó los argumentos probatorios que permitieron esta condena histórica contra uno de los máximos líderes paramilitares del país.









