La emergencia se registró en la tarde del domingo 19 de abril, cuando los niños, al parecer, ingresaron a un área donde había presencia de explosivos. De acuerdo con información oficial, tres de ellos presentan heridas de alta gravedad, que incluirían amputaciones, mientras que el cuarto menor sufrió afectaciones por la onda explosiva.
Las autoridades señalaron que el sector habría sido intervenido previamente con artefactos por un grupo armado ilegal, lo que mantiene latente el peligro para la población civil, especialmente en zonas rurales donde no siempre hay señalización o control efectivo.
Tras el incidente, unidades de la fuerza pública desplegaron operativos en el área para asegurar el perímetro y avanzar en las investigaciones. Paralelamente, organismos humanitarios insistieron en la necesidad de fortalecer los procesos de desminado, ante el impacto que estos dispositivos siguen generando en comunidades vulnerables.






