Entre 400 y 500 combatientes del autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), brazo político-militar del Clan del Golfo, ocuparán a partir del 25 de junio la primera Zona de Ubicación Temporal (ZUT) habilitada en Tierralta, Córdoba, dentro del proceso de desmovilización que adelanta el Gobierno Nacional con esa organización.
Álvaro Jiménez Millán, coordinador de la delegación gubernamental en el espacio sociojurídico con el grupo armado, señaló que varias entidades preparan simultáneamente las condiciones del traslado: el Ministerio de Defensa, la Consejería Comisionada para La Paz de Otty Patiño, despachos jurídicos de la Presidencia, la OEA, países aliados y la Alcaldía de Tierralta.
“Estamos trabajando de manera seria e intensa en la preparación de las condiciones operativas, logísticas y administrativas”, afirmó.
Dos reglas rigen el acceso a la ZUT: los combatientes deben ingresar sin armas y quienes enfrenten solicitudes de extradición activas quedan excluidos del área, al menos en esta etapa.
El EGC aceptó ambas condiciones. El sitio exacto donde se instale la zona no se divulgará por razones de seguridad para los propios desmovilizados.
El municipio carga con más de 51.000 víctimas del conflicto armado en sus registros y guarda una memoria directa de estos procesos: en 2003, el corregimiento de Santa Fe de Ralito fue el lugar donde las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) firmaron los acuerdos que permitieron la desmovilización de más de 30.000 paramilitares.
Parte de ese contingente retomó las armas años después y conformó las estructuras que derivaron en el Clan del Golfo.
Frente a quienes advierten que el proceso podría frenarse con el relevo presidencial, Jiménez Millán fue directo: “Hay vida después de las elecciones, hay vida después de la designación de un nuevo gobierno”. Las ZUT, precisó, son un tramo del camino, no su destino final.






