La temporada de lluvias en Montería deja al descubierto el grave impacto que generan las conexiones irregulares de aguas pluviales en el funcionamiento del alcantarillado sanitario.
Durante los aguaceros, los ciudadanos abren las tapas de los pozos de inspección para drenar el agua acumulada en las calles, causando el ingreso masivo de residuos sólidos al sistema.
El ingeniero Uriel García Pereira, gerente general de Veolia , explicó que el 97% de las obstrucciones en la red de alcantarillado se deben a material sólido que entra arrastrado por las aguas lluvias. “No es por la problemática de que el ciudadano tiró algo al sanitario. Es por la cantidad de agua lluvia que entra y que arrastra todo tipo de sólidos”, detalló.
El funcionario reveló que durante las lluvias ingresan al sistema elementos como troncos, basura y escombros que generan “taponamientos dinámicos”. Estos sedimentos se mueven por la red y causan obstrucciones en diferentes puntos, obligando a los equipos de mantenimiento a regresar constantemente para limpiar sectores ya intervenidos.
La zona sur concentra la mayor problemática, especialmente en Villa Melissa, Los Robles, El Recuerdo y sectores aledaños, donde las deficiencias en el drenaje pluvial obligan a los habitantes a intervenir las tapas del alcantarillado.
“La gente interviene las tapas de los pozos para aliviar la situación del problema de drenaje. Nosotros entendemos eso, lo que queremos es que también entiendan que esa situación está afectando el alcantarillado de la ciudad”, expresó García Pereira.
Las estaciones de bombeo trabajan 24 horas durante la temporada lluviosa para manejar la sobrecarga del sistema, que debe procesar no solo las aguas residuales domésticas sino también las pluviales que ingresan ilegalmente. Veolia intensifica el mantenimiento preventivo en zonas críticas, limpiando varias veces al año los sectores más afectados para minimizar el riesgo de reboses.





