El caso de abuso sexual que involucra al exfutbolista Dani Alves podría tomar un rumbo inesperado, todo debido a la decisión de su presunta víctima.
Cuando inició el proceso legal, la víctima, de 23 años, renunció a la indemnización económica, buscando simplemente justicia y cárcel por el presunto incidente ocurrido en una discoteca en diciembre de 2022.
Sin embargo, según informes del diario La Vanguardia, la Fiscalía reveló en un escrito de acusación que la víctima ha cambiado de postura y ya no renuncia a la compensación ofrecida por los abogados de Alves.
La abogada de la mujer, Ester García, rectificó la declaración de su clienta en agosto, alegando que sufre de depresión como consecuencia de la violación, está bajo tratamiento psicológico y no ha logrado obtener empleo estable.
Mientras la Fiscalía busca imponer diez años de libertad vigilada a Alves, con la prohibición de acercarse a menos de mil metros de la víctima por una década, los abogados del exfutbolista argumentan haber consignado los 150,000 euros fijados por la jueza de instrucción por el delito de agresión sexual.
El juicio, aun sin fechas oficiales, continúa su desarrollo en Barcelona, pero la decisión de la víctima podría tener un impacto significativo en el panorama legal del caso.





