La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, solicitó oficialmente a la Superintendencia de Transporte investigar y esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de Maxi, el perrito que falleció en un bus de la empresa Copetran durante un viaje de Maicao a Medellín.
“El servicio público de transporte no puede atentar contra la vida ni los derechos de los pasajeros”, declaró la funcionaria a través de sus redes sociales, dejando clara la posición del Ministerio frente a este tipo de situaciones que comprometen el bienestar de los usuarios del sistema de transporte.
La solicitud a la Supertransporte busca determinar si hubo negligencia por parte de la empresa Copetran en el manejo del animal durante el viaje, así como establecer las responsabilidades correspondientes y las medidas que deben adoptarse para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
A Maxi no se le permitió viajar en cabina, aun cuando tenía toda la documentación exigida para ello, fue obligado a viajar con el equipaje, muriendo asfixiado por un golpe de calor.






