Con el país atravesando una situación de lluvias atípicas que presiona los embalses y el sistema eléctrico nacional, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) citó a los representantes legales de las siete principales empresas de generación hidroeléctrica del país para supervisar su gestión operativa, financiera y administrativa.
Las compañías convocadas son AES Colombia, Celsia Colombia, Empresa Urrá, Empresas Públicas de Medellín, Enel Colombia, Hidroeléctrica del Alto Porce e Isagen, actores que concentran una porción determinante de la oferta energética nacional.
La revisión abarcará información operativa desde el 1 de enero de 2025 hasta la fecha actual y se centrará en tres frentes: la verificación estricta de volúmenes útiles, niveles operativos y disponibilidad declarada de los embalses, incluyendo auditoría de datos sobre caudales, descargas y vertimientos; los planes de mantenimiento y disponibilidad, exigiendo sustentación técnica de cualquier indisponibilidad que haya afectado la oferta energética; y los modelos técnicos utilizados para la toma de decisiones y fijación de precios de oferta, revisando que las metodologías respondan con precisión a las condiciones hidrológicas reales.
Superservicios fue enfática en señalar que el usuario final es el eje de su gestión institucional y que actuará con determinación para garantizar que la operación de los recursos hídricos se ajuste estrictamente a la ley y no derive en afectaciones al servicio en ningún rincón del territorio nacional.




