La tradicional Catedral de Sal de Zipaquirá, en Bogotá, ahora cuenta con un nuevo espacio dedicado al bienestar de las personas, el spa ‘Desal’, ubicado a 180 metros bajo tierra y se encuentra a menos de dos horas de la capital.
Entre las paredes de roca salina se instalaron camillas, sillones y se adecuó el lugar para brindar servicios como masajes relajantes, exfoliaciones, aromaterapia, entre otros.
“la idea nació con el fin de brindar una experiencia única en donde se pueda disfrutar de los beneficios de la naturaleza, especialmente del legendario poder curativo que tiene la sal” Afirma Yenny Páez, gerente de la Catedral de Sal de Zipaquirá.
“La sal puede ayudar a liberar del cuerpo tensiones generales, contracturas musculares, agotamiento nervioso y alteraciones comúnmente causadas por el estrés. También favorece una correcta digestión y la eliminación de líquidos en el cuerpo, lo que provoca que estimule el apetito, por eso no solo es un espacio turístico, sino un espacio que aporta a nuestra salud mental y física” apunta Lucero Aguilera, jefe de prensa de la Catedral.
La Catedral de Sal de Zipaquirá, tiene más de 200 años de historia y con la restructuración de 1991 se ha posicionado como uno de los principales destinos en el interior del país, un parque de la Sal se ha convertido en un espacio alternativo, que cuenta con una rica colección artística, donde la delicadeza del arte y la rudeza del trabajo minero dieron como resultado esculturas talladas sobre sal y mármol en un ambiente arquitectónico, cultural y natural.





