Los gobernadores del Caribe redoblaron su ofensiva política para que el Congreso acelere la aprobación del proyecto que convertiría a la Región Administrativa y de Planificación (RAP) Caribe en una entidad territorial con autonomía propia.
Eduardo Verano, gobernador del Atlántico, afirmó que esperan un mensaje de urgencia del Gobierno Nacional que permita realizar debates conjuntos en Cámara y Senado antes de que termine el año legislativo.
Verano explicó que ya existe un proyecto radicado apoyado por los gobernadores de los ocho departamentos, y señaló que la meta es someter a referendo la propuesta el próximo 8 de marzo, fecha prevista para las elecciones regionales.
Según dijo, la creación de la Región Caribe permitiría planificar obras de carácter supradepartamental, como la atención a la erosión costera, la articulación de vías transversales y la construcción de agendas económicas unificadas en áreas como educación, salud y ganadería.
Lucy García Montes, gobernadora de Sucre, insistió en que necesitan respaldo de congresistas de todo el territorio nacional para avanzar en el trámite legislativo.
Destacó que la autonomía regional facilitaría coordinar proyectos estratégicos sin alterar los recursos de departamentos y municipios. También aseguró que los mandatarios asumen la tarea de socializar el proceso con sus comunidades para garantizar un voto informado cuando llegue el referendo.
En la segunda parte de la intervención, Jesús Pérez Benito-Rebollo, gerente de la RAP Caribe, señaló que tomarán como referencia la experiencia de la Región Centro, constituida en 2014, por sus resultados en cooperación internacional, seguridad alimentaria y protección ambiental. Añadió que la propuesta del Caribe apunta a reducir la pobreza extrema, estabilizar el sistema energético y fortalecer la planificación territorial.
Pérez confirmó que la Comisión Primera del Senado designó ocho ponentes —incluido el senador Fabio Amín— y resaltó que el apoyo inicial ha sido favorable. Según afirmó, la articulación regional permitiría diseñar un mapa vial integrado y mejorar la productividad desde las necesidades propias del territorio.





