Cuatro meses después de que una creciente súbita del río Canalete destruyera y desplazara el puente que comunicaba al corregimiento de Popayán con el resto del municipio, el Gobierno Nacional puso en servicio una nueva estructura metálica modular que devuelve la movilidad a cerca de 8.500 habitantes que permanecían prácticamente aislados en la zona rural de Canalete, en el departamento de Córdoba.
La obra, financiada con una inversión de 3.619 millones de pesos, fue el resultado de un trabajo conjunto entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, el Instituto Nacional de Vías (Invías), y la Alcaldía de Canalete, que asumió las labores de cimentación y las intervenciones complementarias necesarias para su instalación.
La estructura tiene 48,76 metros de longitud y una capacidad de carga de 20 toneladas, condiciones que garantizan el tránsito seguro tanto de vehículos particulares como de carga pesada.
El impacto de la obra trasciende la simple conectividad vial. Siete corregimientos y veredas de la región recuperan el acceso a servicios de salud y educación, mientras que productores de plátano y ganaderos podrán trasladar sus mercancías hacia Montería de manera ágil y oportuna, reactivando una economía rural que el aislamiento había frenado durante meses.
Este puente hace parte de un convenio nacional por más de 150.000 millones de pesos destinado a instalar diez puentes modulares en regiones afectadas por lluvias. A la fecha, seis ya están al servicio de las comunidades.







