El excanciller Álvaro Leyva Durán lanzó una propuesta a solo tres días de la primera vuelta presidencial, si Gustavo Petro denuncia fraude en los comicios del 31 de mayo, o en una eventual segunda vuelta, debe retirarse del cargo en los términos del artículo 193 de la Constitución Política.
La propuesta, difundida por el propio Leyva, establece que bastaría con notificar al Senado para activar ese mecanismo. Según el excanciller, en ese escenario asumiría la vicepresidenta Francia Márquez, mientras una comisión internacional, integrada por congresistas estadounidenses, eurodiputados, representantes del Vaticano y de la ONU, revisaría el escrutinio directamente en los territorios.
Leyva fue explícito en sus señalamientos. Afirmó que en varias zonas del país “los amigos del gobierno cambian votos por huevos y logran apoyos a bala”, y pidió que esa comisión internacional verifique el software electoral, coteje las actas y avale o rechace las denuncias que surjan. Fijó el 7 de agosto como fecha límite para que todo ese proceso garantice una transición pacífica del poder.
El excanciller también vinculó su propuesta al contexto internacional. Señaló que lo planteado “sería bien visto” por los fiscales estadounidenses que investigan al presidente Petro, y advirtió que, de no seguir ese camino, las consecuencias para el país “no van a salir bien”.
En el tramo final de su declaración, Leyva respaldó abiertamente al candidato Abelardo De la Espriella, “Abelardo De la Espriella será el próximo presidente”, escribió, y cerró con un mensaje al mandatario, “Piénselo Gustavo. Piénselo con detenimiento. Usted tendrá que aceptar esa realidad, le guste o no”.
La declaración llega en un momento de alta tensión preelectoral y reabre el debate sobre si el Gobierno Nacional aceptará los resultados del proceso del 31 de mayo, independientemente de su desenlace.







