Con la puesta en marcha del sistema de transporte fluvial Businú prevista para marzo de 2025, la Alcaldía de Montería alistará un proyecto para garantizar la seguridad de los pasajeros que usarán las embarcaciones Yapel y Betancí sobre el río Sinú.
El alcalde Hugo Kerguelén García anunció que a principios de enero saldrá a licitación un contrato que contempla dos componentes: la señalización del afluente y la construcción de estructuras para eliminar riesgos durante la navegación.
Cada actor sabrá por dónde ir de forma segura
El río Sinú es utilizado por diferentes usuarios, desde pescadores, areneros, hasta operadores de planchones que cruzan personas entre ambas márgenes. Con Businú entrando en operación, la administración considera necesario establecer reglas claras.
“El río va a quedar señalizado para estos diferentes actores, sobre todo para las embarcaciones de Businú. Cada uno va a saber por dónde tiene que ir, de tal manera que ahí no vaya a dar lugar a equivocaciones”, explicó el mandatario.
El proyecto también abordará un peligro latente: las guayas que sostienen los planchones que operan en el tramo donde navegarán las embarcaciones de pasajeros.
“En el mismo proyecto de señalización va a haber un proyecto para la construcción de unas columnas, de tal manera que nosotros podamos subir las guayas de los planchones que se encuentran en toda la zona de influencia de Businú para que no tengamos peligro en la navegación”, detalló Kerguelén García.
Businú conectará inicialmente tres puntos: el embarcadero de Rancho Grande en la margen izquierda, el de la calle 22 en la margen derecha y el del Centro Verde, también en la margen izquierda.
Las dos embarcaciones, con capacidad para 34 pasajeros cada una, realizarán recorridos entre estas estaciones a partir de marzo, tras dos meses de pruebas programadas para enero y febrero.







