La Fiscalía General de la Nación durante la audiencia de imputación de cargos contra Juliana Andrea Guerrero Jiménez, aseguró que, la exaspirante a viceministra de Juventudes sabía perfectamente que los documentos que presentó eran falsos y aun así los usó para intentar acceder al cargo. El ente investigador descartó de plano cualquier posibilidad de error o desconocimiento.
“Era una persona con plena capacidad para comprender la ilicitud de su comportamiento y decidió contrariar el ordenamiento jurídico”, sostuvo la delegada de la Fiscalía durante la diligencia, que se llevó a cabo tras dos intentos fallidos anteriores.
Según la imputación, Guerrero habría presentado certificaciones como contadora pública y tecnóloga en gestión contable y tributaria sin haber cumplido los requisitos exigidos por la ley, y los incluyó en su hoja de vida con un propósito claro, cumplir las exigencias del cargo y engañar al servidor público nominador.
La Fiscalía explicó que los documentos contaban con firmas y formatos institucionales suficientes para parecer auténticos y generar confianza. “Tenían entidad suficiente para engañar a la autoridad nominadora debido a sus características en forma y estructura”, precisó el ente acusador, que también recordó que los títulos académicos tienen carácter de documento público por ser expedidos por instituciones autorizadas por el Ministerio de Educación Nacional, lo que eleva la gravedad de su uso indebido.
El momento exacto en que se configuró el delito de fraude procesal también quedó establecido durante la audiencia, fue cuando Guerrero cargó los documentos en la plataforma oficial de contratación estatal SIGEP II. A partir de ese instante, la acción dejó de ser una intención y se convirtió en un hecho jurídicamente relevante.
Por estos hechos, la Fiscalía imputó a Guerrero los delitos de falsedad ideológica en documento público y fraude procesal. En el mismo proceso, Luis Carlos Gutiérrez Martínez fue vinculado por el delito de falsedad ideológica en documento público, lo que amplía el caso y sugiere que la falsificación no habría sido un acto individual.






