El registrador nacional del Estado Civil, Hernán Penagos, rechazó las afirmaciones que atribuyen alteraciones en los resultados de las elecciones presidenciales a supuestos algoritmos o mecanismos informáticos. El funcionario sostuvo que no existe fundamento alguno para poner en duda esos resultados.
Penagos explicó que las versiones basadas en bloques matemáticos o en secuencias de mesas de votación desconocen la forma en que está organizado el censo electoral colombiano. Ese patrón, según indicó, se ha presentado de manera histórica en el país.
“Hemos verificado los resultados del año 2022, donde fue triunfador el presidente Petro, así como los del año 2018, y en todos ellos ocurre la misma circunstancia”, señaló el registrador.
El funcionario invitó a las empresas dedicadas a la verificación de datos a revisar de manera independiente los resultados. Planteó que ese análisis estadístico permitiría constatar que no ocurrió nada contrario a la lógica ni a la estadística.
Penagos también advirtió sobre las consecuencias de la manipulación de la información electoral. Señaló que esa práctica genera lenguaje de odio y amenazas contra la infraestructura de la entidad y contra los funcionarios que trabajaron durante el año electoral.
El registrador destacó el papel de los testigos electorales como garantía del proceso. Más de 260.000 personas cumplieron esa función en las mesas de votación durante los comicios presidenciales.
Sobre los argumentos que invocan códigos hash o algoritmos, el funcionario sostuvo que revelan desconocimiento sobre el conteo de votos en Colombia y una falta de respeto por el Estado de derecho.








