‘Paso de migrantes por Necoclí nos ha cambiado la vida’: comerciantes

Una paradoja se vive en este municipio del Urabá antioqueño.


Redacción. Una paradoja se vive en el municipio de Necoclí, Urabá antioqueño, tras la estadía de miles de migrantes que buscan atravesar el Golfo del Darién y llegar a Panamá.

Mientras los servicios públicos y sanitarios de esta esta localidad, de más de 70.824 habitantes, están al borde del colapso por la población migrante represada, el sector comercio formal e informal asegura unas de sus mejores temporadas en ventas.

Este el caso de Jony Fajardo, comerciante ubicado en las playas de Necoclí, quien señala a LARAZÓN.CO que la llegada de los migrantes les ha cambiado la vida.

“Como trabajador informal me ha ido muy bien. A todos los que vivimos del famoso rebusque nos ha cambiado la vida porque nos hemos ayudado bastante”, expresó Fajardo.

Los migrantes cubanos, venezolanos, haitianos y hasta africanos que llegan a Necoclí buscan combatir el inclemente sol con bebidas frías.

“Por lo regular ellos hacen una estación en Chile, un país frío. Entonces ellos sufren de mucho calor aquí, hace bastante calor en Necoclí, entonces buscan hidratación, todo lo quieren es frío con bastante ‘hielito’. Nosotros le preparamos la limonada fría. Por eso, a mayor flujo de migrantes, mayores ventas”, agregó el comerciante.

Los migrantes compran botas de caucho, carpas y colchonetas para pasar sus noches en las playas y esperar conseguir un tiquete que les permita seguir su travesía.

“El comercio ha aumentado no en un 100%, sino en un 200% gracias a la migración. Ellos compran botas, camping que es lo que más llevan, creolina para las culebras, las colchonetas la usan como cama”, agregó el comerciante Iván García.

La población migrante en su paso por Necoclí expone condiciones precarias, no cuentan con baños portátiles para hacer sus necesidades y por si fuera poco ya varios menores de edad presentan enfermedades respiratorias.



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