El presidente de la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes, Wadith Manzur, denunció que varios de los procesos adelantados por este organismo de control se han visto entorpecidos por una seguidilla de recusaciones “infundadas” por parte de congresistas.
Manzur señaló que cada vez que se asigna una investigación contra un alto funcionario público, el representante encargado es rápidamente recusado bajo argumentos inconsistentes y carentes de sustento legal. Si bien todas las recusaciones deben surtir un trámite procesal antes de ser rechazadas, esto amplía considerablemente los tiempos.
“Hay un representante que me ha recusado sistemáticamente aduciendo que por ser del Partido de Gobierno no puedo investigar al Presidente. Ese no es un argumento válido, la ley no establece eso como un impedimento real”, indicó Manzur.
Asimismo, advirtió que de aceptarse premisas como esa, ningún congresista, exceptuando a unos pocos de partidos independientes, podría intervenir en diligencias disciplinarias contra altos dignatarios.
El jefe de la célula legislativa anticorrupción hizo un llamado a dejar de lado los intereses políticos y agendas personales para permitir que la Comisión de Acusaciones ejerza su labor de control transparente y apegada a derecho.
Finalmente, informó que una vez se resuelvan las recusaciones planteadas, reactivarán investigaciones preliminares que estaban en curso, garantizando en todo momento el debido proceso de los funcionarios implicados.







