El rector de la Fundación Universitaria San José, Carlos Rodríguez, reconoció este martes que la institución tuvo fallas internas en el escándalo por el presunto diploma irregular vinculado a Juliana Guerrero, y anunció un proceso de reingeniería organizacional bajo el acompañamiento del Ministerio de Educación Nacional para corregir las irregularidades detectadas y evitar que se repitan en el futuro.
Rodríguez fue claro en su reconocimiento: “Una falla, y esas fallas precisamente cuando yo digo que la institución está en una revisión, en un proceso de colaboración, en un plan de mejoramiento y en un plan de contingencia con acompañamiento del Ministerio, es justamente para identificar y corregir las posibles fallas que se hayan presentado.”
El rector precisó la naturaleza de lo ocurrido sin identificar a responsables directos: “Pudo haber una falla de seguridad o una extralimitación de funciones, y por eso la institución entra a revisar los procesos de todos los funcionarios, no solamente los relacionados con el proceso de grado, sino a nivel organizacional en general.”
Rodríguez aseguró que el caso de Guerrero es un hecho aislado, que no existen otros casos similares y que la institución se declaró víctima ante las autoridades. El proceso se encuentra bajo seguimiento activo del Ministerio de Educación Nacional.
El directivo advirtió sobre las consecuencias reputacionales del escándalo: “Está en juego el nombre que una institución ha construido durante 40 años de trabajo constante y con mucho esfuerzo. Además, se está afectando el prestigio y el buen nombre de nuestros egresados.”
Rodríguez remarcó que la universidad es un espacio de formación y transformación social que va más allá de la expedición de títulos, y reafirmó el compromiso institucional de elevar su calidad mediante los correctivos que ya están en marcha.






