En su toma de posesión como alcalde de Cali, Alejandro Eder sorprendió al describir la herencia recibida como “peor de lo imaginado”, señalando aspectos críticos que afectan a la ciudad, para Eder la situación financiera marcada por gastos desbordados y una caída del 12% en los ingresos tributarios, constituye uno de los principales desafíos.
“Hemos recibido una herencia peor de la que nos imaginábamos, no es tarea mía señalar a los responsables, cada uno de ellos tendrá que hacerse cargo ante las autoridades competentes. Sí es mi responsabilidad dejar y pedir a quien corresponda un corte de cuentas claro, un libro blanco donde se consigne la verdad con transparencia. Hoy solo quiero referirme ante aspectos muy críticos sobre lo que encontramos. El primero es la precaria situación financiera de Cali, esta se debe a gastos desbordados y a la caída del recaudo de ingresos tributarios y no tributarios”, aseveró.
Además, propuso un corte de cuentas transparente, mencionando la deuda de 1,2 billones y la pérdida de valor de Cali, ubicándola en el último lugar en el Índice de Valoración Predial. También abordó las debilidades administrativas en EMCALI, destacando su deterioro financiero, y reveló preocupaciones sobre Metrocali, enfrentando demandas por más de 400 mil millones, poniendo en riesgo la operación del sistema.
Otro de los puntos del discurso fue la crisis financiera de Corfecali, revelando un superávit convertido en pérdidas de más de 4 mil millones. Eder calificó de “inaceptables” los casos relacionados con programas esenciales como el de Alimentación Escolar y servicios para la protección de víctimas y población discapacitada.
Eder también habló de trabajar con la gobernadora Dilian Francisca Toro, el Concejo, líderes de los partidos, de la comunidad y los diversos sectores económicos y sociales para enfrentar los desafíos actuales.







