En la sala de conciertos del Palau Sant Jordi de Barcelona, España, se llevó a cabo un concierto con el que se tenía pensado colocar a prueba el control sanitario durante la pandemia.
Las personas utilizaron mascarillas FPP2 y fueron los organizadores quienes se encargaron de entregarlas, además de someter a prueba PCR, más un test de antígenos como uno de los requisitos esenciales antes de ingresar al concierto y solo seis de las 5.000 pruebas resultaron positivas, motivo por el cual se les prohibió el ingreso.
La sala de conciertos, contaba con entradas separadas y tres zonas abiertas al público, sin embargo, a los asistentes no se les permitía pasar de una zona a otra, señalaron los organizadores
“Fue súper, en realidad incluso mejor que antes del coronavirus, porque toda la gente estaba tan increíblemente feliz y exuberante, porque por fin podían ser ellos mismos, podían volver a estar en un concierto. Muchos bailaron y cantaron bajo la mascarilla”, dijo Rubén Casado, asistente.
Las entradas se agotaron en un solo día y se encontraban entre los 23 y 28 euros, lo equivalente a aproximadamente 122 mil pesos colombianos.
Por el momento, lo que buscan los organizadores es demostrarle al mundo que se puede disfrutar y reabrir los conciertos bajo estrictos protocolos de bioseguridad.






