La Procuraduría General de la Nación reportó que 14.000 jurados no asistieron a sus puestos de votación en 401 municipios del país durante el desarrollo de la segunda vuelta presidencial.
Las inasistencias se distribuyeron en municipios de diversas regiones, obligando a las mesas de votación a reorganizarse sobre la marcha. Aunque algunos territorios experimentaron mayor impacto que otros, la Registraduría activó protocolos de contingencia para asegurar la continuidad del proceso.
A pesar de los inconvenientes presentados, funcionarios electorales mantuvieron que el desarrollo de la segunda vuelta transcurrió dentro de parámetros operacionales aceptables. Las ausencias de jurados, aunque significativas en número, fueron compensadas mediante supervisión directa de otras autoridades en los puestos.







