Narciso Beleño, reconocido líder campesino y presidente de la Federación Agrominera del Sur de Bolívar, fue asesinado por hombres armados cuando ingresaba a su vivienda en el municipio de Santa Rosa del Sur, departamento de Bolívar, el pasado domingo 21 de abril.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció exigiendo que los responsables de este crimen sean descubiertos. “Un campesino que impulsaba la reforma agraria en el sur de Bolívar. Un campesinado que tenga tierra es el cimiento más fuerte de la Paz en Colombia”, expresó el mandatario.
La Federación Agrominera del Sur de Bolívar también rechazó el crimen de su representante. “Esta es una pérdida enorme de una persona que siempre dio todo por este proceso y por el derecho a la vida y la permanencia de sus habitantes. Pedimos verdad y justicia”, expresaron mediante su cuenta en X.
Por su parte Indepaz, organización defensora de derechos humanos, reiteró que la Defensoría del Pueblo había emitido alertas tempranas sobre el riesgo al que se enfrentan líderes, lideresas y defensores de derechos humanos en la región, debido a la presencia de grupos armados como las AGC, el ELN, el Frente 37 ‘Mario Morales’ del Bloque Magdalena Medio y bandas locales.
La Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos, red de organizaciones sociales y de derechos humanos, calificó el asesinato de Beleño como parte de la avanzada paramilitar que el líder ya había denunciado previamente.






