El presidente de la República, Gustavo Petro, ha defendido con firmeza su intención de modificar el diseño original de la primera línea del Metro de Bogotá para que parte de su recorrido sea subterráneo.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, Petro arremetió contra los opositores de su propuesta y lanzó una acusación controvertida.
En su cuenta personal de la plataforma X (antes Twitter), el mandatario colombiano realizó una denuncia, afirmando que los abuelos de los líderes opositores de Bogotá a su idea de un metro subterráneo ordenaron quemar los tranvías eléctricos en la ciudad en 1951.
Petro cuestionó por qué algunos líderes bogotanos se oponen a lo que considera una mejora para la ciudad y argumentó que esto se debe a intereses económicos.
Afirmó que la movilidad en Bogotá se ve afectada debido a la priorización de negocios sobre la calidad de vida de sus habitantes.
Durante su visita a China, Petro se reunió con la Empresa China Harbour Engineering Corporation (CHEC), parte del consorcio encargado de la construcción del Metro de Bogotá, para insistir en su idea de que parte del metro sea subterráneo.
Tras las conversaciones, Petro anunció que se había obtenido la aprobación para construir una parte del metro de forma subterránea utilizando estudios realizados durante su mandato como alcalde de Bogotá.
También afirmó que la nación financiará el 100 % de los dos tramos para permitir que el distrito comience la fase que se extiende desde la 72 con carrera 11 hasta Engativá y Suba.









