En hora de la noche de este miércoles 12 de julio, cuatreros llegaron fuertemente armados a la finca La Esperanza, ubicada en el municipio de Santo Tomás, departamento del Atlántico, descuartizando 14 vacas.
Las reses tenían un valor aproximado de casi siete millones de pesos cada una.
También se conoció de un caso similar en una finca en Aguada De Pablo, donde delincuentes sacrificaron 4 vacas paridas.
Estos hechos causaron conmoción en la comunidad local, que exigen a las autoridades mayor seguridad, para evitar este tipo de actos delictivos que afectan la economía ganadera de la región.







