El fenómeno de El Niño podría impulsar las temperaturas mundiales hasta nuevos máximos durante 2027, año que tiene posibilidades de superar el registro de 2024, de acuerdo con las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional del Reino Unido, conocido como Met Office.
El investigador científico Nick Dunstone explicó que los episodios intensos de este fenómeno liberan mayores cantidades de energía térmica del océano hacia la atmósfera. Este intercambio contribuye al incremento de la temperatura promedio del planeta, especialmente durante el año posterior al punto máximo de El Niño.
Proyecciones apuntan a nuevos máximos
Dunstone indicó que 2027 podría desplazar a 2024 como el año con la temperatura media global más elevada desde que existen registros. También señaló que durante ese periodo podrían producirse superaciones temporales del límite de 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales.
“Por lo tanto, es muy probable que 2027 supere a 2024 como el año más cálido registrado y sea otro año en el que se supere temporalmente los +1,5 °C por encima del período preindustrial”.
La posibilidad de nuevos récords está relacionada con la evolución del episodio actual, que ya registra valores excepcionales en el océano Pacífico. Los pronósticos indican que el calentamiento continuará durante los próximos meses y que el fenómeno podría alcanzar su mayor intensidad hacia finales de 2026.
Finales de 2026 también apunta a temperaturas elevadas
El análisis trimestral más reciente de Carbon Brief, publicación especializada en cambio climático, sitúa a 2026 entre los años con mayores temperaturas globales registradas. Sus estimaciones contemplan que el año termine como el más cálido o el segundo más cálido de la serie histórica.
La publicación anunció que presentará una nueva actualización a comienzos de octubre, en la que examinará las posibles implicaciones del actual episodio de El Niño para las temperaturas de 2027.
Las proyecciones todavía no representan resultados observados. La intensidad final del fenómeno y sus efectos sobre el clima mundial dependerán de su evolución durante los próximos meses.
El comportamiento de las temperaturas oceánicas y atmosféricas será determinante para establecer si las previsiones de nuevos máximos globales se cumplen durante el próximo año.





