La posibilidad de un mayor consumo de energía durante el Fenómeno de El Niño llevó a la Sociedad Hidroituango a plantear un paquete de medidas preventivas que incluye modificar el horario oficial del país.
Su gerente, Alejandro Arbeláez, propuso adelantar una hora los relojes para aprovechar mejor la luz solar y disminuir la demanda eléctrica en el periodo de mayor consumo.
Según explicó, el mayor uso de electricidad se registra entre las 6:00 de la tarde y las 9:00 de la noche.
Con el ajuste horario, esa franja se desplazaría y permitiría reducir la necesidad de generación durante las horas nocturnas. Cálculos preliminares de Hidroituango indican que la medida podría disminuir cerca del 2 % del consumo nacional, porcentaje que considera útil para aliviar la presión sobre el sistema.
El directivo también solicitó conformar, antes del 7 de agosto, una mesa de trabajo con los actores del sector energético para elaborar una hoja de ruta que reciba el próximo Gobierno Nacional. La propuesta fue dirigida al presidente electo, Abelardo de La Espriella.
“Si utilizamos bien los diagnósticos y constituimos esa hoja de ruta desde ya, el Gobierno entrante podrá posesionarse el 7 de agosto. Este es un gobierno que entra quedando en materia energética para que el país no se apague”, afirmó Arbeláez.
Durante ese espacio también buscará impulsar mecanismos económicos que permitan poner nuevamente en operación las centrales térmicas que permanecen fuera de servicio.
A su juicio, no resulta conveniente mantener inactiva más de la mitad de esa capacidad de generación mientras el sistema depende principalmente de las reservas hídricas. Incluso calificó como “imperdonable” esa situación ante la posibilidad de un apagón.
Como parte de las acciones preventivas, Arbeláez propuso revisar las decisiones adoptadas durante el apagón de 1992 para identificar medidas que puedan aplicarse de forma anticipada frente a los efectos del Fenómeno de El Niño y fortalecer la respuesta del sistema eléctrico colombiano.





