La emergencia provocada por las lluvias atípicas que azotan el Caribe colombiano dejó sin sustento a 23 familias de planchoneros que laboran en el río Sinú. Estos trabajadores que a diario movilizan de orilla a orilla a cientos de monterianos, permanecen inactivos desde el martes anterior debido al incremento peligroso en los niveles del afluente.
Darwin Tordecilla, operador del planchón Dinastía Tordecilla, embarcación con 90 años de trayectoria en la capital cordobesa, manifestó la gravedad de su situación económica. “Tenemos familia, yo tengo tres hijos. Si no trabajo, ¿dónde voy a llevar la comida?”, expresó el planchonero.
La crisis afecta directamente a 14 embarcaciones ubicadas entre los puentes de Montería, además de otras unidades operativas hacia Rancho Grande. Los planchoneros denuncian ausencia total de respuestas por parte de las autoridades competentes.
Tordecilla reveló que muchas familias recurren al fiado para alimentarse ante la falta de ingresos. Dani Barón Garcés, docente y vecino del sector, confirmó la situación crítica.
“Ellos tienen esto como medio de trabajo único y representa la estabilidad de múltiples familias”, señaló, añadiendo que buscan contacto con las autoridades para encontrar soluciones económicas inmediatas.
El afluente continúa creciendo sin proyecciones claras de descenso, lo que prolonga indefinidamente la paralización laboral. Los afectados reclaman ayudas humanitarias mientras persiste la emergencia que golpea Córdoba.






