Petro defendió los resultados de su gobierno en la lucha antinarcóticos, señalando la destrucción de más de 18.000 laboratorios de procesamiento de cocaína durante su administración, lo que equivale aproximadamente a un laboratorio cada 40 minutos. El mandatario invitó a Trump a visitar Colombia para presenciar directamente estas operaciones.
El presidente colombiano fue enfático al advertir que cualquier agresión contra la soberanía nacional equivaldría a una declaración de guerra y pondría en riesgo más de dos siglos de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Petro también rechazó los señalamientos que lo vinculan con el narcotráfico y su inclusión junto a su familia en la Lista Clinton, calificando estas acusaciones como calumnias. Destacó que Colombia ha sido un aliado clave en la interceptación de miles de toneladas de cocaína destinadas al mercado estadounidense.
El mandatario estadounidense afirmó durante una reunión de gabinete que Colombia continúa produciendo cocaína y que cualquier país involucrado en esta actividad podría enfrentar acciones militares.
Además, anunció operaciones inminentes contra carteles de narcotráfico en territorio venezolano, tras un reciente operativo contra embarcaciones en el Caribe presuntamente vinculadas al tráfico de drogas.
La escalada verbal entre ambos mandatarios añade tensión a una relación bilateral que ya había enfrentado fricciones durante la segunda administración Trump.





