El presidente Gustavo Petro modificó su directriz sobre la suspensión del intercambio de información de inteligencia con agencias estadounidenses, apenas un día después de haberla emitido. El mandatario colombiano estableció ahora condiciones específicas para mantener la cooperación bilateral.
Inicialmente, el jefe de Estado ordenó cesar la entrega de datos mientras Estados Unidos continuara realizando ataques contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico. Sin embargo, sus recientes declaraciones muestran un cambio en la postura de su Gobierno.
A través de su cuenta en X, Petro explicó que Colombia mantendrá el flujo de información reservada siempre que se respete el derecho internacional.
“Toda comunicación que garantice su uso para incautaciones sin vulnerar derechos humanos y que genere capturas protegiendo la vida, será empleada por la comunidad de inteligencias coordinadas”, precisó.
El mandatario diferenció entre operaciones de interdicción con capturas y bombardeos letales. Calificó como “irracional” y posible “delito de lesa humanidad” el uso de misiles contra lancheros, argumentando que constituyen asesinatos sistemáticos de civiles.
De esta manera se descarta una ruptura total entre los servicios de inteligencia de ambas naciones, aunque las tensiones persisten.
La relación bilateral atraviesa momentos complejos tras la inclusión de Petro en la Lista Clinton y sus propuestas de colaborar con servicios venezolanos, planteamiento rechazado por Washington.






