El Gobierno anunció que se identificaron 14 diques que estarían afectando el flujo natural del agua hacia las ciénagas, en medio de la emergencia por inundaciones en Córdoba.
La ministra de Ambiente, Irene Vélez, informó que, según datos de la CVS, estas estructuras fueron identificadas como posibles obstáculos para el drenaje de las aguas represadas.
El presidente Gustavo Petro dio la orden de proceder con su derribo con el propósito de restablecer el curso del agua. La decisión busca aliviar la acumulación que mantiene extensas áreas anegadas y que ha complicado la situación de comunidades campesinas.
Sin embargo, la ejecución enfrenta dificultades. El general Hugo López, comandante de las Fuerzas Militares, señaló que el Ejército cuenta con las capacidades necesarias para cumplir la orden. “Los grupos Marte, especializados, están acá”, afirmó. No obstante, explicó que aún no han recibido la información técnica detallada sobre la ubicación y características de los diques.
Otro obstáculo es que varias de estas estructuras se encuentran bajo el agua, lo que dificulta su identificación y eventual intervención en terreno. La falta de datos precisos retrasa la planeación operativa que requieren las unidades especializadas.
En paralelo, el Gobierno reiteró que la Agencia Nacional de Tierras deberá intervenir en predios baldíos ubicados dentro de las ciénagas, así como en terrenos privados fuera de esas zonas, para facilitar la reubicación de campesinos afectados. Para ello serán fundamentales los mapas oficiales que permitan delimitar con claridad las áreas inundadas.
Mientras se consolida la información técnica y se coordinan las acciones en campo, la demolición de los 14 diques identificados se mantiene como una de las decisiones centrales para permitir que el agua retome su curso natural y reducir el impacto de la emergencia.




