El presidente Gustavo Petro respondió al anuncio de Ecuador de elevar al 100 % los aranceles a productos colombianos. Para el mandatario, la decisión del gobierno de Daniel Noboa no es solo una medida comercial: implica, según sus palabras, el quiebre definitivo del bloque regional que agrupa a los dos países.
“Esto es simplemente una monstruosidad pero significa el fin del Pacto Andino para Colombia. Nada hacemos ya allí”, afirmó Petro, en referencia a la Comunidad Andina, organismo que integran Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
El jefe de Estado fue más allá del diagnóstico y trazó un camino alternativo. Le pidió a la canciller colombiana iniciar los trámites para que Colombia pase a ser socio pleno del Mercosur, bloque conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y reforzar al mismo tiempo los lazos comerciales con el Caribe y Centroamérica.
La reacción de Petro llega en un momento de máxima tensión entre Bogotá y Quito. La disputa comercial empezó en enero pasado con una tasa del 30 % impuesta por Ecuador, creció al 50 % en una segunda ronda y ahora llega al 100 %, mientras en paralelo los dos gobiernos protagonizan un choque diplomático por las declaraciones de Petro en defensa del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, condenado por corrupción en su país.
Los gremios productivos colombianos, que ya venían alertando sobre las pérdidas generadas por los aranceles previos, observan con preocupación cómo la confrontación entre los dos mandatarios profundiza el daño sobre sectores como manufacturas, alimentos procesados e insumos industriales, que mueven el grueso del comercio bilateral por el corredor terrestre Ipiales-Tulcán.






