El presidente Gustavo Petro firmó un decreto que habilita al Estado colombiano para recuperar aproximadamente 100.000 hectáreas del Fondo de Reparación que actualmente ocupan terceros sin autorización legal, según anunció Felipe Harman, director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), durante una asamblea del pueblo Zenú.
La medida presidencial restablece la facultad gubernamental para adquirir predios que antiguos paramilitares entregaron en 2005 como parte del proceso de desmovilización.
Estos terrenos debían destinarse exclusivamente a reparar víctimas del conflicto armado y beneficiar sujetos de reparación colectiva como las comunidades indígenas Zenú.
Harman explicó que una sentencia judicial anterior había eliminado la capacidad estatal para comprar oportunamente estas propiedades. El nuevo instrumento legal reactiva los mecanismos necesarios para retomar el control sobre extensas áreas rurales, particularmente en la costa Caribe y el Magdalena Medio colombiano.
“Desde hoy podremos resolver temas como el de los compañeros de Támesis”, afirmó el director de la ANT, quien señaló que múltiples fincas del Fondo permanecen ocupadas irregularmente. El funcionario denunció que los actuales poseedores mantienen estos predios sin cancelar recursos al Estado colombiano.
Las tierras recuperadas beneficiarán directamente a comunidades campesinas e indígenas que históricamente han reclamado acceso a territorios productivos.
Las autoridades esperan que esta herramienta jurídica acelere el proceso de redistribución de baldíos nacionales que durante años permanecieron concentrados en pocas manos.





