A dos días de las elecciones presidenciales del domingo 31 de mayo, el presidente Gustavo Petro volvió a lanzar advertencias sobre el futuro de sus principales banderas de gobierno, en medio de una creciente controversia por sus intervenciones públicas durante la recta final de la campaña.
Durante un discurso en Cartagena, el mandatario sostuvo que una eventual llegada al poder de sectores opuestos a su proyecto político podría significar el desmonte de avances en materia de reforma agraria, educación superior gratuita y fortalecimiento de la salud pública.
En ese contexto, afirmó que elegir a dirigentes guiados por la “codicia” podría traducirse en el desalojo de campesinos, la privatización de hospitales y el regreso de matrículas universitarias costosas.
“Que no se nos ocurra elegir alguien con la codicia en el corazón”, dijo Petro, al advertir que un eventual cambio de rumbo político podría “desalojar al campesinado”, “privatizar el hospital” y “ponerle un precio a la entrada de la universidad”.
Las declaraciones se producen en un momento particularmente sensible. Este 28 de mayo, la Sección Quinta del Consejo de Estado ordenó al presidente abstenerse de difundir propaganda electoral a favor o en contra de partidos, movimientos o candidatos, al concluir que en varias intervenciones públicas y publicaciones en redes sociales habría incumplido las restricciones establecidas en la Ley 996 de 2005 sobre garantías electorales.
Según el alto tribunal, el jefe de Estado, en su condición de servidor público, debe mantener neutralidad frente al proceso electoral. La decisión revocó un fallo previo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca y ordenó vigilancia especial sobre el cumplimiento de la medida.
El fallo se conoció mientras Petro desarrolla una gira por distintos departamentos del Caribe, escenario desde el cual ha defendido los logros de su administración y ha planteado interrogantes sobre la continuidad de su proyecto político después de las elecciones.
En el mismo discurso, el mandatario reivindicó la entrega de tierras a campesinos, la expansión de sedes universitarias públicas y los cambios impulsados en el sistema de salud, presentándolos como conquistas que, a su juicio, estarían en riesgo si el país toma un rumbo distinto en las urnas.
Las advertencias del presidente se suman a un ambiente de alta polarización política en la antesala de los comicios, en los que el legado de su gobierno y el futuro de reformas como la agraria y la sanitaria se han convertido en ejes centrales del debate electoral.







