El presidente Gustavo Petro encendió las alarmas al denunciar que miembros de la Fuerza Pública reciben pagos de Néstor Gregorio Vera, alias ‘Iván Mordisco’, jefe del Estado Mayor Central (EMC), para alertarlo antes de cada bombardeo, lo que explicaría por qué el guerrillero más buscado de Colombia ha sobrevivido a todos los ataques aéreos en su contra.
“Compra los comandantes que deben capturarlo, así se escapa de los bombardeos, pero deja morir a los suyos. Le avisan antes de cada bombardeo”, escribió Petro en X, sin precisar el origen de la información ni identificar a los oficiales involucrados.
La denuncia cobra mayor peso tras confirmarse, el 29 de marzo, que Vera escapó con vida de un ataque aéreo de las Fuerzas Militares en el Vaupés, donde murieron seis integrantes del EMC. El Instituto de Medicina Legal descartó que el cabecilla estuviera entre los fallecidos.
La posible infiltración representa un golpe directo a la estrategia militar del Gobierno Nacional, que en septiembre pasado elevó a 5.000 millones de pesos cerca de 1,3 millones de dólares la recompensa por información que permita capturar al líder disidente, responsable de numerosos ataques contra miembros de la Policía y el Ejército.
Petro extendió sus señalamientos al Clan del Golfo: acusó a su líder, Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias ‘Chiquito Malo’, de corromper agentes policiales en sus zonas de influencia con recursos del narcotráfico.
El mandatario afirmó además que los cabecillas del EMC, el Clan del Golfo y la Segunda Marquetalia residen en Dubái, protegidos por acuerdos judiciales con Estados Unidos que los blindan a cambio de no enviar cocaína a ese mercado, mientras fortalecen su expansión hacia el resto del mundo.






