El presidente Gustavo Petro otorgó este miércoles la Orden de Boyacá en grado de Caballero a las colombianas Manuela Bedoya y Luna Barreto, quienes participaron en la Flotilla Global Sumud que intentó romper el bloqueo naval israelí para llevar ayuda humanitaria a Gaza y fueron capturadas por fuerzas militares de Israel en aguas internacionales del Mediterráneo.
La condecoración se realizó durante la ceremonia de apertura de la II Cumbre de los Pueblos del Caribe Occidental en San Andrés, donde el mandatario destacó que las jóvenes activistas representan “la verdadera humanidad” y merecen el máximo reconocimiento del Estado colombiano por su compromiso con la dignidad humana y la defensa de los derechos fundamentales.
“He puesto la máxima condecoración que tiene Colombia a dos jóvenes y a varios miembros palestinos, habitantes de Gaza, no están aquí porque no pueden salir o pueden salir, pero no pueden volver, todos por su labor en pos de la humanidad”, declaró Petro durante su discurso.
El presidente también anunció que miembros palestinos habitantes de Gaza recibirán la misma distinción, aunque no pudieron asistir a la ceremonia debido a las restricciones de movilidad impuestas por el conflicto en la región.
La Orden de Boyacá es la máxima condecoración civil que otorga el Gobierno de Colombia, creada por el Libertador Simón Bolívar el 18 de septiembre de 1819 para honrar a los héroes de la Campaña Libertadora tras la victoria en la Batalla de Boyacá. Actualmente se concede a nacionales y extranjeros que hayan prestado servicios destacados a la nación o a la humanidad.
Manuela Bedoya, originaria de Cali, y Luna Barreto, de 24 años y residente en Jordania, formaron parte de la delegación colombiana en la Flotilla Global Sumud, una misión internacional que partió desde Barcelona en septiembre con más de 300 voluntarios de 44 países a bordo de más de 20 embarcaciones, con el objetivo de transportar alimentos, medicinas y ayuda humanitaria a la población palestina.
La flotilla fue interceptada el 1 de octubre por aproximadamente 20 naves de la Marina israelí cuando se encontraba a unas 150 millas náuticas de Gaza, en lo que las autoridades colombianas calificaron como una “violación al derecho internacional y a los Acuerdos de Ginebra”.
“Manuela y Luna nos demostraron allá en la flotilla con otras muchas mujeres y hombres, la mayoría jóvenes, afrontando los riesgos del Mar Mediterráneo, que buscó poner en el mundo la necesidad de una coordinación global de las gentes”, expresó el presidente durante la ceremonia.





