El presidente Gustavo Petro calificó como un acto de “piratería” la reciente incautación por parte de Estados Unidos del petrolero “Skipper” en aguas del Caribe cerca de Venezuela, afirmando que la acción revela que el verdadero objetivo de Washington es el control de los recursos energéticos de la región.
“Acaban de incautar un barco, es piratería petrolero, es petróleo, es decir, están demostrando por qué están haciendo lo que hacen: petróleo, petróleo y petróleo”, declaró Petro durante su intervención en la II Cumbre de los Pueblos del Caribe Occidental celebrada en San Andrés.
El mandatario colombiano estableció un paralelismo entre la situación en Gaza y el Caribe, señalando que “los mismos misiles que caen en Gaza caen en el Caribe, de la misma marca, con otras razones, pero no dejan de ser lo mismo, un mecanismo de poder”.
La incautación del petrolero ocurrió el pasado 10 de diciembre cuando fuerzas estadounidenses abordaron el buque “Skipper” en aguas internacionales del Caribe. El operativo involucró al FBI, la Guardia Costera, Investigaciones de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa de Estados Unidos.
El presidente Donald Trump confirmó la acción afirmando que se trataba del “petrolero más grande jamás incautado”, y agregó: “Nos lo quedamos, supongo”, cuando le preguntaron sobre el destino del crudo que transportaba la embarcación.
Según fuentes estadounidenses, el barco transportaba aproximadamente 1.1 millones de barriles de petróleo crudo venezolano y había salido del Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui entre el 4 y 5 de diciembre. Su destino era Cuba, desde donde posteriormente sería comercializado hacia Asia.
Washington justificó la incautación alegando que el buque formaba parte de “una red ilícita de transporte de petróleo que apoya a organizaciones terroristas extranjeras”. La fiscal general Pam Bondi indicó que el petrolero había estado sancionado desde 2022 por facilitar el comercio de crudo para Hezbollah y la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Venezuela calificó la acción como “un robo descarado y un acto de piratería internacional”. El gobierno de Nicolás Maduro señaló que “han quedado finalmente al descubierto las verdaderas razones de la agresión prolongada contra Venezuela. Siempre ha sido por nuestros recursos naturales, por nuestro petróleo”.
Petro argumentó en su discurso que el poder basado en el petróleo, el gas y el carbón “empieza a disolverse” y vinculó las acciones militares estadounidenses en el Caribe con un intento de mantener el control sobre estos recursos energéticos.
El mandatario advirtió que los bombardeos en el Caribe se enmarcan en amenazas militares contra Brasil, México, Colombia y Venezuela, y cuestionó la legitimidad de las operaciones estadounidenses en aguas que considera soberanía de los pueblos caribeños.
“No hay aguas internacionales en el Caribe. El Caribe está lleno de los pueblos del Caribe y de sus formas políticas de organización y económicas. Luego o caen los misiles o salen los misiles de aguas que no son de los dueños de los misiles. Eso se llama invasión”, declaró Petro.
Petro aprovechó su discurso para cuestionar la narrativa del narcotráfico como justificación de las operaciones militares, señalando que Colombia ha incautado “centenares de toneladas de cocaína sin matar a nadie”, y sugirió que el verdadero objetivo estadounidense es el control geopolítico de la región.





