Panamá celebró una de las noches más importantes de su historia futbolística al derrotar 3-0 a El Salvador en el estadio Rommel Fernández y asegurar, por segunda vez, su clasificación a una Copa del Mundo.
El triunfo, sólido de principio a fin, se combinó con la derrota de Surinam frente a Guatemala, resultado que terminó de allanar el camino hacia la cita mundialista de 2026.
La selección panameña mostró carácter desde el pitazo inicial, empujada por un estadio repleto y consciente de lo que estaba en juego. El primer grito llegó al minuto 17, cuando César Blackman abrió el marcador y encendió una euforia contenida desde el comienzo del ciclo eliminatorio.
Con el encuentro bajo control, Eric Davis amplió la ventaja desde el punto penal justo antes del descanso, dejando a Panamá a un paso del objetivo.






