El excandidato presidencial Óscar Iván Zuluaga se encuentra a pocos días de enfrentar una imputación de cargos por tres delitos relacionados con el presunto ingreso de 1 millón 600 mil dólares de Odebrecht a su campaña presidencial en 2014. El próximo lunes está programada la imputación, que también involucra a su hijo, David Zuluaga, quien fue gerente de la mencionada campaña.
La imputación de fraude procesal, falsedad en documento privado y enriquecimiento ilícito podría llevar a Zuluaga a una posible condena de 9 años de cárcel. Ante esta situación, se ha planteado la posibilidad de una negociación con la Fiscalía, en la que Zuluaga aceptaría plenamente su responsabilidad en los delitos imputados, a cambio de que se extinga la acción penal contra su hijo David Zuluaga. Sin embargo, esta negociación aún está en proceso y se espera que en los próximos días se lleve a cabo una reunión entre Zuluaga y la Fiscalía.
En el ámbito político, los congresistas y directivos del Centro Democrático, partido al que pertenece Zuluaga, han sostenido reuniones para definir el futuro del excandidato. Aunque no se descarta un comunicado de rechazo por parte de la colectividad, aún se está evaluando si habrá consecuencias internas para Zuluaga, como su suspensión o expulsión del partido.
Mientras tanto, el registrador nacional Alexander Vega ha guardado silencio ante las acusaciones de Zuluaga, quien lo señala de promover un pacto de “tapen tapen” para evitar la investigación sobre los ingresos de dinero de Odebrecht en las campañas de Santos y Zuluaga. La actitud reservada de Vega resulta llamativa, especialmente porque está a cargo de la confiabilidad de las elecciones regionales que se llevarán a cabo el próximo 29 de octubre.
El caso de Óscar Iván Zuluaga y su inminente imputación de cargos por el escándalo de Odebrecht continúa generando expectativa en el ámbito judicial y político. Se espera que en los próximos días se definan los pasos a seguir y se conozcan más detalles sobre una posible negociación con la Fiscalía.





